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Lunes, 03 Septiembre 2018 17:57

Primeras semanas en Cochabamba!

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¡Hola de nuevo!

Ya hace 3 semanas que llegué a Bolivia y ahora recién es cuando estoy notando la diferencia de cultura.

De primeras llegas con tanta ilusión que no notas nada. Todo es precioso o no, dependiendo de la zona que visites, pero sí es nuevo, nueva experiencia y fantástico todo hasta que de repente, se ponen los pies en la tierra y es ahí cuando todo cambia. La primera semana y media estuve muy arropada por el director de la ONG y su familia. Me llevaron a hacer turismo, me atendían y me enseñaban por donde es seguro caminar y por donde no. Les estoy muy agradecida, me abrieron las puertas de su casa, una desconocida al fin y al cabo, y me hicieron sentir como en casa. Fue cuando me mudé al piso, cuando choqué de frente con la realidad. El concepto de comodidad es diferente y hace que esta sea la parte de la experiencia a la que más me está costando acostumbrarme. Supongo que es cuestión de aceptar lo que la ciudad puede ofrecerme pero no siempre es fácil.

La primera noche que llegué conocí a dos chicos que trabajan conmigo y esa misma noche me invitaron a tomar unas cervezas. Yo, zombie después del largo viaje, no dudé en aceptar y esa noche conocí a los que por ahora son mis compañeros de viaje y con los que me llevo genial. Estoy muy agradecida y contenta con la gente de este país, tanto en el trabajo como a nivel personal no he tenido ningún problema de integración y me lo paso genial. Hay mucho sentido del humor y si algo no me está faltando en esta experiencia son las risas :)

El 14 de agosto fueron las fiestas de la Virgen de Urkupiña en Quillacollo y fui a ver tanto el desfile autóctono como el oficial. Fue increíble. Las calles se tiñeron de colores y con música muy alegre. Además, se visten con unos trajes muy curiosos, como el de la foto adjunta, con máscaras y muy coloreados.

Otro evento importante en la ciudad se celebró durante el día de ayer. El primer domingo de septiembre se celebra el día Nacional del Peatón. En Cochabamba se celebra 4 veces al año, cada tres meses, debido a la alta contaminación. Estamos en un valle y eso hace que la contaminación no ascienda y quede al nivel de la ciudad. Esto hace que el polvo sea completamente negro y que la ropa se ensucie muy fácilmente solo con salir a la calle, además de que dificulta un poco la respiración. En este sentido es una ciudad muy sucia.

Gran parte de la contaminación es provocada por los vehículos, hay muchísimp tráfico además de caos automovilístico. Cuando monto en truffi (es el transporte público, un turismo en el que se montan 9 personas, cada uno con sus particularidades vamos con sardinas enlatadas) decido no mirar por la ventana porque más de una vez he visto mi vida pasar en imágenes por el mal conducir de los Cochales. Por el transporte también hay mucha contaminación acústica, los conductores parece que tienen un tic nervioso para tocar la bocina ya sea para:

- Avisar que da igual que estés por tu carril que te voy a hacer frenar y me voy a colar delante.
- Avisar que el truffi está pasando por ahí, porque le queda todavía un segundo al semáforo para ponerse en verde y ya deberías estar arrancando.
- Calmar la necesidad de hacer ruido.

Al fin y al cabo son señales de identidad de la ciudad. Me han dicho que Cochabamba no es tan caótica comparada con La Paz, por ejemplo. No he ido todavía y por lo tanto no puedo comparar. Cochabamba es una ciudad bonita, tiene mucha arquitectura colonial y la tipología de vivienda tradicional es muy parecida a la andaluza por a la influencia histórica jesuítica. Tiene muchas plazas muy verdes con árboles en las que apetece sentarse al solecito, siempre con protección porque aquí con esta altura pica mucho. Lo que más me gusta de la ciudad es que se puede ver la montaña casi desde cualquier punto de la ciudad lo que me da muchísima paz y, como ya he dicho antes, su gente. Es una ciudad que está creciendo en altura. Le falta quizás un Plan Urbanístico regulador pues lo mismo encuentras una vivienda unifamiliar escondida entre edificios en altura o al contrario. No existe control urbanístico y es bastante curioso pasear por sus calles.

Con respecto al trabajo, llevo dos semanas y media trabajando y poco a poco le voy cogiendo el gusto. La primera semana todo eran lecturas y términos y normativa nuevos por lo que se hacía muy tedioso, algo que es normal al empezar un proyecto nuevo. Hay mucho vocabulario diferente al castellano. Poco a poco me voy sintiendo mejor y estoy aprendiendo muchísimo. Comparto despacho con una técnico social y un abogado, juntos formamos el Equipo de Asistencia Técnica para las Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua, cada uno con su personalidad son increíbles. Nos apoyamos, ayudamos y tenemos nuestros momentos de pasarlo bien y de charlas profundas. 

Ya he empezado las reuniones con las Cooperativas. Hasta ahora conozco a tres de las cinco existentes. Los he visto una sola vez por lo que no he tenido mucho tiempo de compartir con ellos y conocer su realidad, aun así, estoy muy feliz de poder ayudarles a tener una vivienda digna pues realmente la necesitan. Con el tiempo iré conociéndolos, sabré cómo viven y qué esperan de su vivienda para así poder diseñar algo que se adapte a sus necesidades. Ya tengo preparadas varias dinámicas para avanzar en este proceso en las sucesivas reuniones. He estado estudiando estas semanas sobre la arquitectura tradicional boliviana, algo que considero necesario para poder hacer un buen trabajo. Este proyecto va a ser un reto pues son viviendas de autoconstrucción por lo que tienen que ser diseños sencillos para que personas sin experiencia puedan construirlas. Tampoco tienen muchos recursos por lo que no hay grandes presupuestos para la construcción y es lo que hace el proyecto tan interesante. En la Escuela teníamos presupuesto infinito sin embargo aquí es todo lo contrario por lo que tengo que investigar sobre materiales reciclados y sostenibles que pueda utilizar en el proceso de construcción.

Existe un Comité Articulador de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (CACVAM) conformado por cinco cooperativas de vivienda fundadas en el departamento de Cochabamba que tiene como objetivos consolidar el cooperativismo de vivienda por ayuda mutua en el país, desarrollar procesos de incidencia con todas las instancias de gobiernos, asumir la representación de las cooperativas y sus asociados y apoyar la conformación de nuevos grupos. Nosotros como ONG los orientamos y ayudamos a conseguir su objetivo. En esta área estoy más perdida porque son términos legales y políticos que a decir verdad nunca me han interesado, pero, nunca es tarde para interesarse. Es muy interesante además conocer la importancia de la vivienda no sólo desde el punto de vista arquitectónico. https://produccionsocialhabitat.wordpress.com/galeria-de-casos/cacvam/

En el siguiente enlace podéis ver el vídeo que explica el proyecto: https://www.youtube.com/watch?v=uAAMP3hANVo

Sábado, 01 Septiembre 2018 01:56

Primer mes, aprendiendo de los niños

Escrito por

29/08/18
¡Saludos!
Me encuentro en el barrio de Dëido, Douala, en la casa de Mamá Fringo, la mamá de Salomón. LLevo en Camerún desde el 25 de julio. Atrás quedaron los preparativos del viaje, los vuelos y la despedida de mis seres queridos en España. Ya no hay marcha atrás. El aeropuerto de Marruecos fue la primera puerta de entrada a África, ya comenzaba a ver personas multiculturales, de diferentes colores y con diferentes atuendos. El segundo vuelo duró unas cinco horas. Ya estaba en Camerún. Una vez aquí, yo y las tres chicas españolas que vienen en nuestro grupo somos las únicas personas blancas. A partir de ahora "le blanch".
Hasta el día 19 de agosto, estuve acompañada de Salomón, su mujer, su hijo de 3 años y de tres chicas más, voluntarias de El Mat que vinieron a conocer los proyectos sobre el terreno. Estos días son especiales para la familia Eyango, pues Nyambot, hijo de Salomón, viene por primera vez, a conocerlos en persona.
Así pues, los primeros 21 días de adaptación, que dicen ser los necesarios para adquirir un hábito, se me hicieron mucho más amenos. Sin embargo, un sentimiento de duelo ha acompañado varias veces durante algunos días. Porque sé, que ellos se irán y yo me quedaré. Que si tres días se han hecho largos...siete meses me sobrepasaban en esos momentos. He tratado de pensar que estoy de vacaciones con ellos y que luego será cuando realmente empiece mi rutina y mi trabajo en África.
A nuestra llegada, llovía muchísimo. Estamos en la estación de lluvias. Musongo, hermano de Salomón y quien será mi compañero durante estos próximos meses, nos recogió en el aeropuerto. Vamos directamente a su casa, allí nos acogerán como a uno más. En la casa nos encontramos tres o cuatro personas por habitación y cama. Es estrecha y sus maderas están en muy mal estado de conservación. Cabe resaltar que la familia de Salomón sigue viviendo tan humilde como antes de fundar la asociación y que no destacan en el barrio si no fuera porque de su casa salen personas blancas. Las mejoras que se han realizado han beneficiado a todo el entorno. Como por ejemplo la construcción de un pozo que los abastece de agua y la construcción de unas escaleras de cemento, en lugar de un barrizal cuesta abajo. La adaptación es inmediata, somos uno más de ellos. No hay cabida para quejas ante las incomodidades, aquí se vive así. Y siempre nos rodean durante el día los gallos picoteando, los lagartos tricolores y por la noche, los murciélagos y las primas gordas de Rata Tui.
 Ya conocemos la casa, la familia y una pequeña parte de la ciudad. Los barrios no están asfaltados, la música y los niños se oyen en conjunto. Las casas son muy humildes, tipo chabolas. Son de madera, suelos de cemento y techos de chapa. La ciudad está ennegrecida, y no lo digo por el color de sus habitantes. Las petroleras, el tráfico, el humo de las cocinas callejeras, no dan tregüa. Hay personas y motos por todos lados. El cielo está mayormente encapotado y la constante lluvia nos refresca del calor. Hay muchos charcos y basura. Y por las calles, no se dejan de ver puestos y personas con artículos de venta en la cabeza. La calle en sí es un mercado. Todo me resulta caótico, pero en su habitual orden.
Las palabras que más escucho hasta ahora son "bocú traballé", "bocú fatigué, "mercy bocú" y "corage". Lo sé, así no se escribe en francés. Pero acabo de llegar, y nunca jamás estudié francés. Me espera un buen curso intensivo. Y es que en África todo es más grande. Hasta  la cerveza y los refrescos son tamaño XL, de 66 cl. en lugar de 33. Que todo sea grande, a veces viene bien. Como en el caso de los refrescos, la alegría, la fortaleza y el coraje de las personas para afrontar el día a día. Pero en otros casos, todo viene largo y se queda grande; como la falta de medicamentos, la falta de dinero para vivir,
Cinco días después de llegar Duala, todos marchamos al campo de Yabassi. En plena selva, Salomón y su familia ofrecen su casa para desarrollar los proyectos de Le MAT. Ahora, durante una semana tiene lugar "El campamento por la Paz". Unos 20 niños de los alrededores de Yabassi, atendidos por los servicios sociales locales, vendrán a disfrutar de unas vacaciones con nosotros.
Hay tiempo para todo. Los adolescentes trabajan como monitores del campamento y los voluntarios vamos introduciéndonos en los proyectos del campo. Hemos realizado tareas de limpieza en las plantaciones de Cacao y plataneras. Otros días estuvimos poniendo a punto las piscinas de la nueva piscifactoría. Este año comenzará un proyecto nuevo, alfabetización para las personas de las aldeas de Yabassi. Además, con nuestra llegada, los aldeanos saben que llegan varias maletas medicamentos de primera calidad y gratuitos. La sanidad en Camerún es privada y los medicamentos que circulan son de una tercera o cuarta calidad, no hacen el mismo efecto y son carísimos.
En Yabassi, lo que los españoles echamos de menos es la comunicación con España. Allí tan solo llegan las líneas de telefóno a algunos pequeños núcleos. Por ejemplo, nosotros tuvimos que recorrer en moto taxi casi tres cuartos de hora por la carrertera de barro, incluso lloviendo, para poder llegar a un carrefour (cruce de caminos) y encontrar cobertura. En el carrefour es donde se ponen los puestos de venta y podemos comprar lo que la tierra y el río del campo no nos dan.
El 14 de agosto, dejamos el campo y regresamos a Duala. No podía imaginar cuántas personas y bártulos caben en un solo automovil. Sin embargo, aquí, la policía del camino, solo se preocupa de algún asunto técnico del coche y de los pasaportes de los europeos. De nuevo en Duala, tuvimos la suerte de visitar y bañarnos en una playa de Kribi, comer algo de gambas y pescado frescos y disfrutar una noche en una pensión.
 El 19 de agosto, regresaron a España los voluntarios. Ahora me toca otra adaptación, pues sin ellos ya no es igual. Los días se hacen más largos y a veces creo que me voy a quedar muda, porque cuando una no sabe hablar el idioma tiende al silencio. Además, vivir en Camerún es duro, y siendo una persona blanca, más. Primero, que todos piensan que eres rica, y segundo, que por motivos de seguridad (hay mucho bandalismo) no puedo ir sola ni a comprar pan. Esto afecta a mi libertad y a mi intimidad. De momento, comparto todo lo que puedo con los niños. Ellos comparten conmigo su cama, su alegría y su tiempo.
De quienes más he aprendido es de ellos. Todos, desde pequeños aprenden y saben el funcinamiento del trabajo de la casa. Y de ellos he aprendido a lavar a mano y funcionar en una cocina y un baño sin agua corriente, a base de cubos y barreños de agua del pozo.
 A dia de hoy, sigo en Duala, preparando el viaje para instalarme en Yabassi. Con la ayuda de Mussongo, hermano de Salomón, he comprado víveres para unos 6 meses. Y nos llevaremos preparados los materiales para la alfabetización. La semana que viene comienza mi vida en el campo - selva.  Más adelante, podréis leer cómo será.

MBA´EICHAPA!, es decir, ¡Hola!, ¿Qué tal? en guaraní. Ya ha pasado mi primera semana aquí y aún estoy terminando de adaptarme a las 6h de diferencia que hay, ya casi no lo noto. El viaje en avión si fue un poco duro porque las 12h de vuelo sumadas al tiempo de espera en el aeropuerto y el viaje en tren, me dejaron KO el primer día. Cuando vi a mi tutora paraguaya sentí una alegría inmensa… Muy amablemente me recogieron en el aeropuerto y me llevaron a una casa de cambio muy ventajosa. Era un día bastante atípico aquí, ya que normalmente hace buen tiempo y sin embargo, calló una torrencial lluvia acompañada de un frio terrible. Por suerte, al llegar a la casa donde mi familia me acogió pude entrar en calor y descansar un poco. En todo momento fueron amables conmigo, negociamos el precio del alquiler, me llevaron al supermercado a comprar cosas, montamos en bici para recorrer el pueblo (cuando ya hacia buen tiempo) y me invitaron a cenar una noche pizza casera. Además mi tutora y amiga Tere, hizo que mi estancia la primera semana fuese muy agradable, me llevó a conocer a su familia, me invitó a un asado, me enseñó algunos sitios para comer y salir, además de solucionar algunos problemas que tenía con el internet… ¡Un encanto!.

Por otro lado, en el trabajo me presentaron todos y cada uno de los departamentos que hacen posible el funcionamiento de la cooperativa, me enseñaron el lugar donde iba a trabajar e incluso me hicieron una cena de bienvenida en un restaurante de Arroyos y esteros, delicioso… Me sorprendió ver que aunque la cooperativa es principalmente de azúcar de caña, llevan a cabo muchos servicios muy interesantes como: Ahorros, créditos y solidaridad, difusión e información, asistencia técnica agrícola para la producción, servicios médicos (odontología, oculista…), donación de material escolar para las familias con bajos ingresos, proyectos de reforestación en escuelas, etc. Otro aspecto que me sorprendió fue comprobar la existencia de comités muy interesantes a la par que importantes que dan sentido al Comercio Justo y algunos ejemplos de ello son: solidaridad, juventud y género, educación y capacitación…

Otro día me llevaron al laboratorio que hay cerca de la fábrica, allí están instalando un espectofotometro de absorción atómica que les ayudará a analizar los suelos de los diferentes productores y de este modo prevenir cualquier dificultad que pueda afectar o amenazar la producción. Tod@s en la cooperativa están muy content@s. También fuimos a ver los huertos de las mujeres productoras y a llevarles una mochila fumigadora que les servirá para prevenir las plagas y enfermedades de sus cultivos… Todos los viernes por la mañana venden sus productos sanos, ecológicos y locales.

Por último, comentar que el choque cultural me sorprendió un poco. Aunque el idioma es el mismo, existen matices que nos diferencian bastante a la hora de hablar, además hay que añadir que Paraguay es el único país latinoamericano Bilingüe y que precisamente el guaraní no se parece en nada al Español… Lo bueno es que aquí en la ofi y en general en Arroyos la gente habla Español y entiendo a tod@s. En cuanto a la gastronomía por ahora solo he podido probar la sopa paraguaya (pastel salado, no caldo… jeje), la empanada de carne y la mandioca (raíz hervida que se utiliza para acompañar las comidas en vez de pan) y todo bueniiiisimo…!!! La gente es muy simpática y desde ya estoy haciendo amig@s...

¡¡¡¡¡La próxima semana seguiré comentando novedades, por ahora estoy muy contenta!!!!!!

 

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